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Cardenal Bertone cumple 50 años de sacerdocio
Publicado 2010/07/07
Autor: Gaudium Press
Sección: Europa
Ciudad del Vaticano (Miércoles, 07-07-2010, Gaudium Press) El Cardenal Tarcisio Bertone fue homenajeado con una misa ayer, en la Basílica Vaticana, por los 50 años de su ordenación sacerdotal, cumplidos el día 1º de julio. El entonces diácono Bertone fue ordenado padre el 1° de julio de 1960 en Turín, en la familia salesiana de Don Bosco.
Numerosos cardenales y monseñores de la Curia Romana, además de colaboradores del Secretariado de Estado, participaron de la ceremonia por el jubileo de oro de sacerdocio del secretario de Estado del Vaticano.
El sacerdocio es "un ministerio incomparablemente bello" y "la íntima amistad con Jesús". "Como sacerdote y como obispo -afirmó el cardenal Bertone- probé tantas veces la belleza y la fuerza del Evangelio de Jesús, que realmente es capaz de cambiar la vida de las personas".
La misión del sacerdote es "dar esperanza a las personas, al anunciar que Dios es bueno, al aliviar las penas de quien está afligido, al recordar el pensamiento del Cielo a quien está triste por las aflicciones de la Tierra", continuó el Cardenal. Para el secretario de Estado, está presente en este momento la "exuberante riqueza de vida y gracia" y después de cincuenta años "se traduce en sentimientos de alabanza y reconocimiento".
"¿Quién es el sacerdote?" preguntó el purpurado, para luego responder: "Es un apasionado por Jesucristo, es su amigo - el Amigo amado, esperado, encontrado, alabado e implorado". El Cardenal Bertone dijo que "probó en estos cincuenta años, de modo creciente, que el sacerdocio es una relación de íntima amistad con Jesús. En esta experiencia el Santo Padre Benedicto XVI nos es un luminoso ejemplo".
El Cardenal Bertone habló también sobre su servicio a la Iglesia: "Os digo que yo también, como Pablo, agradezco a Dios, que bendijo mi ministerio colocándome al servicio de la Iglesia, de manera ciertamente inesperada para mí. Cuando, hace cincuenta años, fui ordenado sacerdote, como todo salesiano de Don Bosco, estaba listo para emprender la misión en medio de los jóvenes. Esto ocurrió en verdad, pero en un contexto de vasto porte eclesial: la Universidad Pontificia Salesiana, en la cual utilicé mis energías con pasión. Después llegaron otras responsabilidades, que me llevaron a amar las Iglesias privadas a las cuales fui enviado y, con ellas, siempre más la Iglesia universal: como miembro del colegio episcopal y en las diversas funciones que intenté ejercitar en total y devoto servicio al Santo Padre. Éstas fueron - y lo son hasta ahora - oportunidades extraordinarias para sentir mi sacerdocio en la Iglesia, tornándome colaborador del Espíritu, que desde dentro la anima, para convertirla en la bella Esposa de Cristo".
La ceremonia en la Basílica Vaticana fue reservada a la Curia Romana. Antes, el cardenal celebró su jubileo sacerdotal en su ciudad natal. Con sus colegas de seminario, Giuseppe Agliati, Sebastiano Bergherone, Franco Lacchia, Domenico Rosso y Stefano Rosso, fue recibido por el Santo Padre en audiencia privada en el Palacio Apostólico, el lunes pasado, 5 de julio. Después, los jubilados celebraron la misa en la capilla de la Anunciación, en el departamento del Secretario de Estado del Vaticano.






















